UN POETA AL PAREDÓN
- alTiradoArt
- 5 may 2020
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Actualizado: 14 may 2020

En los lúgubres pasillos del cuartel, resonaron los pasos del comandante que se llegó hasta la celda de los condenados a muerte. Introdujo la llave en la cerradura de forja colonial y abrió la puerta que protestó chillando largo desde sus enmohecidos goznes.
- Ya es hora. - dijo secamente. – dijo el comandante.
Adentro, Jacinto Corcuera, el llamado Poeta, ni siquiera se molestó en mirar al milico. Estaba sentado en el camastro de paja. Pacientemente se metió los viejos zapatones y tensó las agujetas anudándolas con las gazas exactamente al mismo tamaño.





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